Desear la muerte de alguien

Desear la muerte de alguien en serio es un pensamiento oscuro y peligroso que puede tener consecuencias graves tanto para la persona que lo experimenta como para su entorno. Es una expresión de ira, resentimiento y venganza que puede llevar a comportamientos violentos y agresivos.

Es importante entender que todas las personas tienen derecho a la vida, independientemente de sus acciones o comportamientos. Incluso si alguien ha cometido un delito o ha causado daño a otros, no es nuestra responsabilidad desear su muerte. En lugar de eso, debemos buscar soluciones legales y justas para abordar el problema.

Además, desear la muerte de alguien puede ser un signo de problemas emocionales o psicológicos subyacentes. En lugar de dejar que estos sentimientos se arraiguen y crezcan, es importante buscar ayuda profesional para superarlos.

Sin embargo, todos hemos deseado la muerte de alguien de forma fugaz y no por ello pensamos en ello en serio.

 

¿Es normal desear la muerte de alguien?

La verdad es que desear brevemente ver a alguien muerto podría ser algo bueno para nosotros, ya que podría ser una forma útil de gestionar nuestras emociones (y evitar que el acto de asesinar se produzca realmente). Además, este sentimiento es algo que deberíamos considerar completamente normal y aceptable.

¿Qué significa desear la muerte de alguien y que se cumpla?

Esto no suele ser un deseo real, normalmente se dice sólo para sorprender a la otra persona. ¿Alguna vez has deseado que le ocurriera algo terrible a alguien y luego ha ocurrido?

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Tanto si se enfrenta al final de su propia vida como a la pérdida de un ser querido, la muerte es una certeza de la vida a la que todos nos enfrentaremos. Aun así, saber que es inevitable no significa que se sienta preparado para afrontar la muerte y el duelo que le sigue.

Una paradoja de la vida es que el envejecimiento saludable y el aumento de la longevidad significan que tendrá más experiencias con la muerte a lo largo de su vida. A medida que envejecemos, también lo hacen las personas que nos rodean. Con el tiempo, muchas de las personas que conocemos y por las que nos preocupamos desarrollarán enfermedades crónicas o terminales. Algunas de ellas morirán a lo largo de nuestra vida.

Aunque la muerte es una parte natural de la vida y una consecuencia inevitable del envejecimiento, eso no significa que no nos afecte profundamente. De hecho, la exposición continua a la muerte es una de las razones por las que la depresión es común en los adultos mayores.

En la teoría psicoanalítica freudiana clásica, la pulsión de muerte es la pulsión hacia la muerte y la destrucción, a menudo expresada a través de conductas como la agresión, la compulsión de repetición y la autodestrucción. Fue propuesta originalmente por Sabina Spielrein en su artículo “La destrucción como causa del advenimiento al ser” en 1912, que fue retomado por Sigmund Freud en 1920 en Más allá del principio del placer. Este concepto se ha traducido como “oposición entre los instintos yoicos o de muerte y los instintos sexuales o de vida”. En Principio de placer, Freud utilizó el plural “pulsiones de muerte” con mucha más frecuencia que el singular.

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La pulsión de muerte se opone a Eros, la tendencia a la supervivencia, la propagación, el sexo y otras pulsiones creativas y productoras de vida. La pulsión de muerte se denomina a veces “Tánatos” en el pensamiento postfreudiano, como complemento de “Eros”, aunque este término no se utilizó en la propia obra de Freud, sino que fue introducido por Wilhelm Stekel en 1909 y luego por Paul Federn en el contexto actual. Psicoanalistas posteriores como Jacques Lacan y Melanie Klein han defendido el concepto.

¿Es malo desear la muerte a alguien?

Desear la muerte de alguien es una emoción extremadamente negativa y, en general, es considerado socialmente inapropiado e inmoral. Este tipo de pensamientos y sentimientos son comprensibles en situaciones en las que se ha sufrido un daño emocional o físico extremo, pero no justifica desear la muerte de otra persona.

Además, los pensamientos negativos y el deseo de muerte pueden tener un impacto emocional y psicológico en la persona que los experimenta. Al enfocarse en la negatividad, pueden contribuir a la aparición de sentimientos como la amargura, la ira y la venganza, lo que puede ser perjudicial para la salud emocional y mental.

En lugar de desear la muerte de alguien, es importante encontrar maneras de lidiar con los sentimientos negativos que se puedan tener hacia esa persona. Esto puede incluir hablar con un amigo de confianza, buscar asesoramiento profesional o encontrar formas de perdonar y dejar ir los sentimientos negativos.

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En resumen, aunque es comprensible tener pensamientos y sentimientos negativos hacia alguien, desear la muerte de alguien no es saludable ni moralmente aceptable. Es importante encontrar formas más saludables de lidiar con estos sentimientos y recordar el valor de la vida humana.

Por Anna

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